Interino, bolsa de trabajo o plaza fija: qué diferencia hay
Guía · actualizada el 8 de octubre de 2026
En las ofertas de empleo público verás tres palabras una y otra vez: plaza fija, interino y bolsa. Es importante distinguirlas porque cambian la dificultad de acceso, la estabilidad y el tiempo que tardarás en empezar a trabajar.
Plaza fija (funcionario de carrera o laboral fijo)
Es el puesto definitivo. Se consigue superando un proceso selectivo completo (oposición, concurso-oposición o, en algunos casos, concurso de méritos) y tomando posesión. Suele exigir estudiar un temario y competir con muchos aspirantes, pero da estabilidad para toda la carrera.
Interino
El personal interino ocupa temporalmente un puesto de funcionario. Según el Estatuto Básico del Empleado Público, se nombra por razones de necesidad y urgencia, por ejemplo para cubrir una vacante mientras no se cubre con una plaza fija, para sustituir a alguien, para un programa temporal o por exceso de tareas. Tiene funciones y sueldo de funcionario, pero su nombramiento termina cuando desaparece la causa.
Bolsa de trabajo
Es una lista ordenada de personas que han superado un proceso sencillo (a menudo una prueba y la valoración de méritos) y a las que la administración llama, por orden, cuando necesita cubrir un puesto temporal. Estar en una bolsa no garantiza trabajo inmediato, pero es la vía más rápida para empezar.
¿Cuál me conviene?
- Para empezar a trabajar pronto: bolsas e interinidades. Suelen pedir menos temario y valoran la experiencia.
- Para tener estabilidad: plaza fija. Las bolsas te dan experiencia y puntos para el concurso-oposición.
- Lo habitual: combinar ambas cosas: apuntarte a bolsas mientras preparas la oposición.
En Radar de Plazas puedes filtrar por Dificultad → Fácil para ver sobre todo bolsas e interinidades, y crear una alerta para que te avisemos por correo.
Esta guía es orientativa. Lo que manda en cada proceso son sus bases publicadas en el boletín oficial.